martes, 29 de julio de 2008

Crónica de la presentación de Cuaderno de Sombra en Santa Cruz

Los dejamos con el texto de la presentación de Cuaderno de Sombra en Santa Cruz y una divertida crónica de la presentación, todo a cargo de nuestro amigo Marco Montellano.



SOBRE CUADERNO DE SOMBRA

Soy sólo yo que me mando cartas urgentes a mí mismo
Julio Barriga


En el año 2004, en la ciudad de El Alto, Julio Barriga publicaba “Versos Perversos”.

he llegado a inventarme nuevos atavismos
buscando con fatiga completa irresponsabilidad verbal
No, no me he equivocado de título a presentar, solo que al empezar el listado me surgió una pregunta. ¿Cuántos libros ha publicado en verdad el quijote de san rock(e)?


Desde “El fuego está cortado”, ese despertar poético a media tarde, hasta Versos Perversos yo diría que muchos, es decir ninguno. Claro, la nota periodística afirmará que empastados/engrampados suman cinco. Quiero convencerme, sin embargo, de que, después de algunas hojas amarillas, con el libro que se terminaba de imprimir en talleres de la Empresa Andigraf, en la ciudad de El Alto, el 19 de julio de 2004, mientras saludaba a los “vinosuarios”, Julio anunciaba con apasionado desgano que había vuelto a la casita familiar/ella como él precoz en la decadencia. Aquellos eran días de maletas. Salía de una Fría ciudad con nombre de trasmundo -que no lo abandonará jamás- y volvía a ese sedacal que es Tarija/ donde la erosión esculpe la poesía de lo prosaico a darse cuenta que, de repente, a la ciudad y a él, racimos de palabras parecían brotarles.


Nombro a la ciudad, a las ciudades, porque en las aristas del poema que escribía Barriga desde 1992 (tal vez antes, según algunos documentos chilenos) hasta el que exuda el 2004, la fascinación por los ámbitos, las calles, la arquitectura y las personas es muy importante en nuestra lectura. Las urbes (La Paz, Mendoza) son más que un espacio geográfico, son los escenarios en los que la poesía transita, se detiene. Existe.


Frente a ellos, mas siempre desde una impiadosa mirada interna “la derrota del poeta es el triunfo del poema”. (Quino)


Cuaderno de Sombra es el primer libro de Julio Barriga. El primero redondo, el primero que cierra, el primero que es uno solo, una unidad.


Algo aquí ha cambiado. El tema barriguiano por excelencia, la soledad, se simplifica, se amplifica, ésta, que era su única propiedad privada, y aquella honda erosión que carcava el alma son hoy, sin embargo, las mismas.


Otras cosas impresionan, o impresionan de otra forma para ser exacto: el fracaso, la cultura, los nuevos chicos del barrio, viajar en micro…


Han pasado 2000 botellas de vino tinto, 40°… Julio ha conocido al silencio. De repente en el poema hay un fantasma que de verdad ha muerto.


Cuaderno de sombra es una saltana. Un anuncio en extremo hermoso, una revelación, una contraseña. El poeta ha sido totalmente vencido por la poesía.

El espacio se ha reducido se ha sublimado:


En el acantilado de mi cama, al abismo del alba
hay formas y terrores
extendiendo sus garras
a los que debemos atender:
seres menguantes
devorados por sueños perniciosos
sacudiéndose como heladeras descompuestas
en ámbitos a los que les han crecido espinas.


Ya no es necesaria la barahúnda de la Rue Ortega, apenas podemos con la mirada que sigue el alejarse de la D’ Orbigny.


¡Mira! Un llockalla prematuramente envejecido en la disolución y la desilusión… sabe que al final, el crisol de la tiniebla esclarecerá su existencia. Julio ha mirado el espejo del olvido.


Cuaderno de Sombra en un cambio de ritmo que nos demuestra que Barriga compone una sinfonía y no una canción. Cuaderno de sombra es el obsequio, el homenaje final que a Julio le da Robertito… Si hasta parece pedirle:


Mañana levanta de nuevo los restos de tu vida, júntalos… Sigues siendo sólo tú, que te escribes cartas urgentes a ti mismo.

Santa Cruz, julio de 2008





CRÓNICA DE LA PRESENTACIÓN DE CUADERNO DE SOMBRA

Se presentó el libro del maestro Barriga. El acto fue muy sencillo, con poca gente para la calidad de lo que se exponía, pero con un ambiente de confianza y cariño que lo compensaba todo.
Quedan para el anecdotario varias cosas, como siempre, Julio hizo de las suyas…
Al llegar la gente de Activa Tv le hizo una entrevista, demás está decir que al poeta se le iban los ojos, y no precisamente hacia la cámara, jé:

Luego, cuando se suponía que ya era hora de que el evento comience, dijo que “volvía enseguida” y, literalmente, desapareció durante más de media hora. La gente empezaba a ponerse impaciente y nosotros peor, pensábamos que se había perdido o desanimado, o quien sabe qué. Al final, con una lata de cerveza en al mano llegaba diciendo “qué difícil que es conseguir una tellita aquí”.
Bueno, el acto comenzó, primero hablo Fernando Barrientos, flaco querido representante de la debutante Editorial El Cuervo y ser humano grandioso…

Si observan con atención verán que mientras el habla el flaco (foto de arriba) hasta que hablo yo (foto de abajo) el vaso de agua de Julio cambia misteriosamente de color… bueno, ni tan misteriosa, lo que ocurrió fue que mientras Fernando hablaba Barriga sacó, quien sabe de donde, una botella pequeña de whisky y le hecho un buen chorro al agua, ante la sorpresa de todo el público presente que tuvo que llevarse la mano a la boca para disimular la sonrisa.
Luego me tocó dirigir un comentario. Un momento muy especial para mi, puesto que admiro desde hace años el trabajo de Barriga. No soy crítico literario, apenas hice un garabato sobre lo que -creo- significa Cuaderno de Sombra en la poética del “quijote de san rock(e)”.


Después le tocó el turno a Julio. Había ya disminuido un poco el vaso de “agua” y salió a dar unas palabras y leer parte de su libro. Por cierto, su discurso -una hoja de papel rota y sucia- lo había puesto al medio de uno de los 40 libros que había a la venta, lo encontramos de casualidad, aunque sospecho que lo sabía de memoria, puesto que salió a leer sin lentes y es sabido que su vista es muy mala…Sin embargo, leyó…y leyó… y leyó… Já, le habíamos hecho prometer que no lea más de tres poemas, por que en el acto en La Paz- me contó Fernando- se emocionó y casi lee todo el libro, hasta que un amigo -esos personajes que lo frecuentan- le grito del fondo: ¡Ya Basta, no voy a comprar tu libro! Jé, bueno, aquí prometió leer tres pero leyó al final 5 ó 6.
Su voz denotaba emoción, franqueza, tranquilidad… las menciones a Robertito Echazú marcaron todo su discurso.



Finalmente acabó el acto, tocó la firma de autógrafos, pocos pero sentidos, y obviamente la “foto oficial”.



Después del acto fuimos a comer algo, estábamos todos felices, nuestro viejo querido bromeaba y rememoraba a Roberto, lindos momentos… Lo mejor de la noche fue, como no, una ocurrencia. La frase con la que comienzo mi comentario es parte de un poema de Julio que dice “Soy solo yo, que me mando cartas urgentes a mi mismo”, frase muy hermosa que me sirvió para tratar de describir su poesía intimista y profunda, pues bueno, en algún momento la mencioné y dijo: “sí, esta bien, pero en realidad me gustaría más mandarme encomiendas a mí mismo”. Jé. Poeta y, por lo general, malhumorado, pero chapaco al final…


Un lindo día… luego nos fuimos a que lo entrevisten en un canal de Tv, seguimos dándole un poco al whisky, luego no sé qué pasó, o no me acuerdo… pero esa ya es otra historia.