jueves, 29 de mayo de 2008

Poema de Julio Barriga


Quién es este llockalla prematuramente
envejecido en la disolución y la desilusión
andando siempre sin cinco en el bolsillo
no importa dónde vaya
nada hallará, el mundo está cerrado.
Ahora es la hora
de la mendicidad, del reciclaje
de buscar versos en el basurero.
Heme aquí mientras trato
de plasmar mi mentira en un espejo
a la vista de nadie.
Ser poeta como una forma que te ofrece
la vida de no ser en absoluto.
Seguirás siendo un resumen de la nada
siempre abortando tu suicidio,
rescatando una cotidianeidad
que no tiene precio, que no vale.
Para mi la cultura es sólo fuego
donde arde todo cuanto somos
y el tiempo transcurre
sin luz entre siniestros resplandores
frente al fernet
voy a tomarme el olvido hasta las heces.
Soledad, esta noche vuelvo a verte
en espacios que piden a gritos ser llenados
Y la ciudad es luces asesinas
extensión prodigiosa y fulgurante
con todos los reflejos del diamante.
Ya casi soy un recuerdo de mí mismo:
una de esas personas
que fueron vistas por última vez.
Es cierto, ya no soy quien era antes
no olvide usted que está viendo un monstruo
cada vez te has ido pareciendo
a alguien de quien ya casi ni puedes acordarte
ocupado en escribir una obra póstuma
con la pluma calentada
en el bolsillo del corazón
buscando ser un artista como Gardel
y así escribir mejor después de muerto.


Cuaderno de sombra, Julio Barriga.
Editorial El Cuervo, 2008.
Pág. 25

1 comentario:

Damián dijo...

Buen día. Les escribo de Argentina para saber si hay alguna posibilidad de acceder a textos digitalizados de Barriga. Acá no existen libros disponibles (o al menos no he podido llegar a ellos hasta el momento)
Dejo un correo electrónico. Desde ya muchas gracias. Saludos.
damianlamannag@gmail.com